5 razones por las que estás perdiendo en el póker

Millones de personas están jugando al póker en este preciso momento, y de esos millones ¿cuánto porcentaje está ganando? Una pequeña parte seguramente. El póker es un juego complejo que tiene mucho por enseñar y mucho por indagar, pero sobre todo como jugadores hace falta reconocer cuando se comenten errores.

Cometer errores es algo natural de la vida, quien no falla es porque nunca ha vivido, y al tratarse de una actividad de casino esta certeza incrementa aún más. Con todo y eso, todavía existen jugadores que se rehúsan a admitir sus errores y a colocar excusas detrás de cada derrota.

Esta clase de actitud es inútil y solo conllevará a una mala racha sin final. De los malos momentos se aprende, siendo el primer paso el de admitir que se tuvo una falla y no echando la culpa a otras circunstancias que ni al caso.

No hay que recurrir a mecanismos de defensa, tampoco sentirse un perdedor o que falta talento. Así que sobre esas razones que conllevan al fracaso en el póker se discutirán mejor a continuación.

¿Por qué los jugadores pierden en el póker?

El póker es una vía con muchos caminos, todos los trucos y artimañas que pueden ser aplicados en esta actividad competitiva podría desdibujar los límites entre lo que hace a un buen jugador de uno malo. Pero lo que sí es cierto, es que cuando se comenten las mismas equivocaciones, será momento de analizarse y aprender para la siguiente partida tratar de ganar.

Sobre las razones por las que se pierde en el póker, Daniel Negreanu, una leyenda de este explicó sobre el tema en su canal de Youtube. Al concentrarse en las causas, no pudo enumerar una sola, sino una serie de ellas que revelan más de lo que se puede llegar a creer.

De este modo y bajo su experiencia en el póker, estos son los motivos de fallar en este:

Primera razón: El tilt

Al tilt debe controlársele o si no con seguridad se está más que perdido. Incluso no es una exageración afirmar que el tilt ha sido capaz de detener a más jugadores por encima de las otras causas posibles. También por ello, he su primera posición en esta lista.

Debes considerar también que el tilt difiere dependiendo del jugador. Por ejemplo, es una situación o comportamiento muy común cuando una persona juega por tres días corridos al perder. Tratando de buscar lo que no se consiguió el día anterior. No obstante, al obtener una pequeña ganancia, se irá a casa.

Esta es una señal de una mentalidad débil y desviada del sendero correcto, debido a que en el póker la mentalidad debe ser fuerte y enfocada en lo que está bien o mal. Asimismo caer en esto, es hacerlo de una carrera tratando de perseguir las perdidas, cuando no debería ser de este modo en definitiva.

La importancia de la preparación mental

 Se necesita interiorizar que la estabilidad mental es indispensable para los jugadores de casino, en especial del póker por sus altos grados de riesgo en pérdidas. Por ende como jugador lógico necesitas ser capaz de darte cuenta cuando debes vencer al tilt. Porque curiosamente en estas ocasiones la única forma de hacerlo es levantándose de la mesa o cerrando la sesión y admitir que no es el momento adecuado.

Decirte a ti mismo que no es tu día, podrá resultar complicado o una actitud de derrota precipitada, pero en la previsión no hay nada de lo que arrepentirse. Para esta clase de situaciones el mejor consejo es tratar de ver tu situación desde una perspectiva neutral.

Realizar una autoevaluación de cómo se siente interna y externamente. Cuando las emociones no se puedan controlar al creerse en una situación de pérdida o creer  que algo anda mal con las cartas, tienes que pensar con lógica. Identificar cómo te sientes, enojado, frustrado, decepcionado, etc.

Después necesitas concentrarte en las sensaciones físicas con lo que todo esto se está manifestando en el cuerpo. Si sientes que te explota la cabeza, estás hiperventilado o sientes hervir la sangre, darse cuenta de que se está en esta situación será revelador. A continuación tienes que elegir cómo deseas reaccionar en realidad frente a este tipo de situaciones.

Algunas veces solo tomarse el tiempo adecuado para razonar, proyectarse y percatarse de cómo se está actuando es más que suficiente para abrir los ojos sobre una situación particular.

Segunda razón: La falta de bases

Se ha dicho muchas veces, y es necesario repetirlas otras tantas veces más. La falta de estudio y teoría en los juegos de este tipo es una condena al fracaso. Ellos simplemente no se basan en la simple suerte aunque sí es un factor que está allí.

La cuestión es que no lo es todo, por lo que ir en las nubes a una partida de póker minimizará las posibilidades de ganancia de una forma estrepitosa.  Una forma acertada de comparar a la falta de bases con el póker, es hacerlo de una edificación, sin bases un edificio caerá.

Así que es obligatorio o por lo menos si se pretende ganar, conocer lo básico del póker y estudiarle. Este no solo es un consejo que se aplica para los jugadores que apenas comienzan en esto o son novatos, también es algo que aplica para los más experimentados. Nunca se deja de aprender en una disciplina como lo es el póker.

Tercera razón: El lugar equivocado

Puede que cueste creerlo pero ciertas veces los ganadores y vencedores se diferencian por el sitio en el que están. Quizás ha tocado estar en una mesa con jugadores con más experiencia y habilidad que tú, te colocará en desventaja. En cambio estar en un sitio con oponentes a tu mismo nivel o por debajo de estos, será un mejor panorama para ti.

Comprendiendo esto, es que se resalta la importancia del sitio y el momento en el que se esté. Puede que no seas tú, sino los otros. Puede que el nivel de juego resulte muy difícil para tu preparación. No tiene nada de malo admitir este tipo de circunstancias, sino todo lo contrario. Reconocerlas te hará capaz de saber tus limitaciones.

Cuando te sientas abrumado por tus competidores es sano preguntarse si se estará jugando la modalidad adecuada o si es lo más conveniente. Si bien puede gustarte, contra quien juega conforma casi todo el juego. Por ende, plantearse si es lo más adecuado permanecer en esa mesa, es una pregunta obligatoria.

Si lo piensas con detenimiento, puede que la mejor opción para ti sea la de buscar una mesa que sea mucho más rentable en definitiva.

Cuarta razón: Tu predictibilidad

La expresión póker face tiene un sentido importante en esta disciplina, y es que tu rostro necesita ser lo más contenido y neutral posible siempre. Por ello aquellas personas que no saben disimular o a las que se les puede leer con facilidad, son tan malos jugadores.

Incluso si de un tiempo para acá tus expresiones te han dominado, hay una mala noticia para ti, te has convertido en predecible. Y la predictibilidad es una muy mala característica como es evidente.

¿Cómo sé si estoy siendo muy predecible? Por ejemplo, supongamos que has jugado varias partidas con un grupo de oponentes en las que ganaste. Pero en las siguientes estás perdiendo, es porque simplemente ellos han entendido tu juego, tu lenguaje corporal.  Puede que no blufeas lo necesario o lo haces en exceso, y te han detectado.

Quinta razón: Mala suerte

Si bien se ha mencionado que la suerte no es el único factor que lleva o aleja de las perdidas, sigue siendo un factor al que temerle. También un factor en el que un profesional del póker como lo es Negreanu importa, y mucho.

Por más extraño o supersticioso que parezca, la mala suerte está rondando por allí con los perdedores constantes. Quizás estés en la capacidad de hacer las mejores jugadas, sin embargo, hasta en las mejores existe varianza, es tan sencillo como eso. Días malos todos tienen, se vuelve a este principio.

No obstante, si se pierde una y otra vez sin detenerse, allí si puede que lo que está ocurriendo sea más que mala suerte. De perder mil o dos mil manos, más que mala suerte es probable que estés cometiendo todos los errores anteriores sin discriminación alguna.

Por lo que a corto plazo es acertado hablar de una racha de mala suerte, pero cuando esa mala racha parece ser eterna y no se ven ganancias o resultados positivos en seis meses, sí es más que suerte.

Pero es vital distinguir entre la mala suerte y la falta de habilidad como jugador de póker. No saber cómo funciona el juego, atribuir todas las fallas a los demás, no saber controlarte mentalmente, y un sin número de otras causas son señales obvias de que te falta mucho por aprender en lo referente al póker. Aprender y practicar es la solución.

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