Apuestas en partidos amistosos: ¿vale la pena?

Los partidos amistosos son inevitables y muestran algunas de las interacciones más esperadas por algunos fanáticos. Y es que estos partidos son las oportunidades para que trofeos históricos sean acontecidos.

Aun así también son muchos los apostadores que se cuestionan si es realmente algo productivo apostar en esta clase de partido. Son numerosas las dudas que se tienen con respecto al tema, por lo que a continuación se indagará más en este.

¿En qué consisten los partidos amistosos?

Primero es necesario comprender qué son los partidos amistosos en sí. Un partido amistoso consiste en un evento deportivo que tiene como propósito ayudar a los clubes a decidir varios puntos. Por ejemplo, cuáles serán los jugadores que permanecerán en la temporada regular o también sirven simplemente como entrenamiento.

En algunas ocasiones estos son usados para recolectar dinero para distintas organizaciones beneficias. Por lo que el propósito de los partidos de estas índoles es bastante diversos. Incluso es bastante común ver a estos siendo televisados o para incentivar el encuentro, si se gana se es dado un trofeo.

Estos partidos también tienen ciertas características compartidas. Lo normal es que se realicen entre clubes de un mismo país, pero también ocurren entre clubes de distintos países. Aunque  lo que sí no es común son los partidos amistosos entre selecciones de fútbol y clubes de fútbol, ya sea a nivel nacional o internacional.

Consejos para apostar en esta clase de partidos

Cuando ya se ha aclarado lo que son y no son los partidos amistosos es necesario pensar en lo que es conveniente hacer, al igual que no hacer. Eso si se pretende apostar por los mismos.  Algo que debe estar muy presente es que estos partidos tienden a salirse de la “lógica” que podría tener una apuesta habitual. 

Es por ello que algunos llegan a desaconsejar jugarles, pero otros no los descartan como una oportunidad digna de explorar. Así que estos son algunos consejos a considerar:

No se debe apostar por los resultados

Puede que a un apostador le guste como tradición apostar a los ganadores de un partido cualquiera, pero como se ha mencionado, la lógica acostumbrada de las apuestas deja de funcionar con los partidos amistosos.

Esto se debe a su naturaleza. Un partido amistoso sirve para probar a jugadores jóvenes que apenas inician. También sirven para similar tácticas y para fichajes. En otras palabras, se enfoca más en otros aspectos que los resultados finales.

Y como jugador apostando por esto, se tiene que tener muy presente o si no se caerá en la falsa ilusión de una victoria que no lo será. Se necesita pensar con detenimiento si es una buena idea apostar al ganador del partido, si se lo piensa más de dos veces será mucho mejor.

Por lo que se podría decir que es un “no se debe hacer” en este tipo de apuestas en definitiva.

Ten en cuenta que las diferencias serán reducidas

Tanto entre categorías como en equipos, las diferencias son reducidas. Por lo que creer que un equipo de primera división será el ganador siempre si se enfrenta a uno semiamateur, se está en una gran equivocación.

Debes considerar que como la victoria no es algo que conlleve precisamente un premio significativo, quizás los equipos más grandes no tengan el entusiasmo que los más pequeños. Los más pequeños tienen mucho por demostrar, por lo que puede que estén más motivados a demostrar todo lo que tienen por dar.

Una situación pasa con los equipos pertenecientes a diversas ligas. El país de donde provengan puede no importar, por lo es un desafío imaginar quién será el ganador, porque precisamente se involucran muchas variantes y circunstancias que no se tendrán en un partido normal.

Entonces otra cosa a “no hacer” es pensar que este se tratará de un partido en donde se le debe apostar al equipo más prominente.

Analizar el tiempo de entrenamiento

El tiempo de entrenamiento habla por sí solo muchas veces, por lo que sigue siendo uno de esos factores que no debe pasar por desapercibido en los partidos de esta índole. Algo que se debe conocer es que no todos los equipos inician a entrenar al mismo tiempo.

Algunos equipos estarán jugando su primer partido amistoso y otros seguirán en sus vacaciones. Los tiempos pueden no coincidir, siendo algo que se necesita tomar en consideración. Pero la diferencia puede ser mayor cuando se habla de equipos de distintos continentes en realidad.

Por ejemplo, tratar de coincidir los tiempos de los equipos americanos, con los asiáticos o con los europeos es una tarea bastante complicada. Es algo que sí se debe hacer, considerar sus tiempos de entrenamiento y cómo esto está en la capacidad de influir en los resultados.

Analizar la ubicación del partido

Esto es lo que sucede con los partidos amistosos, cada factor influye en los resultados por lo que además de los tiempos de entrenamiento, es necesario hacerlo de la ubicación del partido. Esto tiene importancia por numerosas razones.

Una de ellas es el jet lag, al acontecer partidos entre equipos que necesitan viajar y luchar contra la diferencia de horarios, el jet lag será capaz de afectar el desempeño físico de cualquier jugador. Esta carga física es sumada a la existente de la pre temporada.

Así como el viaje cuenta como un factor lo mismo acontece con los partidos de presentación. Porque el equipo local tratará de generar una buena impresión.

Estudiar toda la información en conjunto

Todos los factores anteriormente presentados necesitan ser evaluados en un conjunto, no de manera individual porque hacerlo no servirá de nada. Es necesario juntarlos todos y evaluar la interacción de cada uno de ellos.

Es por igual indispensable evaluar la hora, el perfil, el sitio, el tipo de césped del partido. Todo cuenta por más pequeño que parezca. Porque es que todas las estadísticas y tendencias importan y pueden dar señales de quiénes serán los ganadores. La convocatoria es otro de los datos que no pueden ser subestimados porque es muy diferente optar ver jugar a suplentes y estrellas.

Quizás sea tiempo de buscar un underdog

¿Buscas la máxima emoción y un factor sorpresa predominante? Los partidos amistosos son especiales para cumplir este tipo de expectativas. Todo puede pasar por lo que aprovechar para la búsqueda de un underdog se tendrían buenas posibilidades.

Con la ayuda de un análisis certero, se podrán realizar apuestas que resulten favorecedoras en su totalidad. Quizás en otros momentos ese resultado que está por darse sea inesperado, pero eso es lo especial de los partidos amistosos que todo puede pasar.

Siempre jugar con el stake mínimo

Puede que la emoción y las predicciones realizadas emocionen más de la cuenta. Sin embargo, la cabeza debe mantenerse fría, y con ello no permitir tomar decisiones desacertadas. La mejor opción, es la de jugar con el stake más bajo. Sin importar que se crea tener en la mira al underdog de la ocasión, los stake bajos son un acierto seguro.

En estos partidos acontecen muchas cosas inesperadas, goleadas de favoritos, alternancias de variados un empate, de todo. Pero cuando se controlé el stake, todas esas sorpresas que ocurran no afectarán desastrosamente.

En resumen es acertado decir que el mayor consejo para apostar en partidos amistosos es estar preparado para cualquier cambio en el rumbo de los resultados.

Tengo una mala racha: ¿qué hago?

Antes de finalizar, es importante hacer hincapié en las malas rachas de apuestas. Esto no solo incluye a los partidos amistosos sino a los de cualquier tipo, y consiste en un duro golpe del cual muchos jugadores no saben cómo sobreponerse.

Las malas rachas de apuestas les acontecen a todos los jugadores en un punto de su historial de apuestas. Desde aquellos novatos hasta aquellos más experimentados. Esta situación puede que no sea tan grave cuando se está acostumbrado a jugar cantidades pequeñas, pero cuando se lo hace de grandes, será complicado ignorarle.

¿Qué se hace cuando estas ocurren?

Uno de los primeros pasos es entender que no es algo que dure para siempre. Pero tampoco hay necesidad de tratar de recuperar los perdido apostando y apostando. Porque de actuar así se caerá en un círculo viciosos de apuestas. Los cuales solo terminan haciéndote perder más dinero.

El mejor consejo es descansar por unos días y no apostar nada. Con la mente en claro después se podrá analizar en qué se falló para caer en esta mala racha. Puede que el dinero haya sido administrado de mala manera o puede que las apuestas no hayan tomado en consideración las estadísticas, o datos extras que se tienen para hacer predicciones acertadas.

Cuando se tengan identificadas las fallas cometidas, quizás el primer impulso que se tenga sea tratar de recuperar lo perdido. Es otro error a evitar, la acción correcta es apostar poco a poco. Ir tomando confianza y viendo resultados positivos, ir aumentando de nivel.

Las malas rachas en las apuestas son habituales, pero es tu forma de salir de ellas la que te diferenciará de un mal jugador.

Leave a Reply

Your e-mail address will not be published. Required fields are marked *