Datos sobre el Blackjack que necesitas escuchar

Uno de los juego de casino más extendidos alrededor del mundo es el Blackjack, en gran parte gracias a su historia. La cual ha ido aumentando su popularidad poco a poco desde su invención. Como dato curioso, parte de su fama inicial se debió a sus similitudes con La Veintiuna, un juego que ya se llevaba jugando hace 500 años.

Eventualmente y con la reputación del juego extendiéndose, se crearon otras versiones de este, siendo las más famosas las versiones de blackjack americano y europeo.

La versión original requería de una baraja francesa de 53 naipes, sin contar los joker como mínimo para poder jugar. En cambio, la versión de los casinos incluye un mazo de cartas con seis barajas completas, pero esto varía dependiendo de dónde juegues. Incluso los mismos casinos podrían diferir en esta parte de las reglas.

Y de esta forma hay muchas otros datos interesantes sobre el juego que necesitas conocer si te interesa adentrarse en su mundo.

Reglas del Blackjack

Similar a la Veintiuna, el Blackjack es un juego individual donde todos tratan de conseguir un total de 21 puntos al sumar las cartas que posean en ese momento. Por lo menos acercándose lo más posible, pero sin superar la marca de los 21 puntos. Así es como se gana la jugada de la Banca.

Todo comienza en la repartición de cartas, cada jugador recibirá dos cartas al azar. Los valores de estas se deben sumar y esa será la puntuación del jugador.

Pero el juego no queda ahí, puesto que la persona puede pedir tantas cartas como desee, esto con el objetivo de mejorar su jugada aún más, tratando de hacerla lo más cercana posible a 21. Sin embargo, corriendo el riesgo de que si supera dicho número, su jugada será anulada por completo.

Ese es el riesgo que se corre al pedir cartas adicionales. Con mala suerte es posible que la carta extra sea un nueve, cuando todo lo que se necesitaba para llegar a 21 era un 5. Por ende anulando la jugada al ser el total 24.

Claro, siempre está la opción de quedarse con la jugada inicial o no pedir ninguna carta adicional. Aunque para que esto sea realmente una opción habría que tener una mano muy cercana a 21 desde el inicio, como podrían ser dos nueves, es decir 18 puntos en total.

El papel de la banca

La banca también recibirá dos cartas al igual que el jugador, solo que esta tendrá unas normas a las cuales apegarse al pedir una carta o siquiera planteárselo. Pasa que si la jugada inicial de la banca es menos de 16 estará obligada a incluir una carta adicional a su mano.

Al contrario del jugador que podría negarse a hacer esto, mientras que si la jugada es superior a 16, tiene permitido pensar si realmente quiere otra carta o quedarse con esta cifra y no arriesgar más.

Algo curioso sobre el juego es el nombre, este no es solo la forma en que lo identifican, también es el nombre que se le da a la mejor mano de todas. Pero nada más cuando es obtenida con las dos cartas iniciales. Es decir, sumando 21 puntos exactos. A esta jugada se le conoce como Blackjack,  y de ahí el nombre del juego mismo.

Si consigues un Blackjack la victoria es prácticamente segura, para perder el rival debería conseguir algo mejor que un 21, cosa imposible pues esta es la mejor mano.

No obstante, lo que si puede hacer es conseguir un 21 añadiendo cartas adicionales o teniendo la suerte de conseguir un Blackjack al inicio igualmente. Cualquiera de estas situaciones acabaría con un empate al ser ambas jugadas iguales y no haber forma de aumentarlas.

El valor de las cartas

Hablamos sobre cómo hay que sumar 21 para poder ganar, pero no hablamos sobre el valor que tiene cada carta independiente. Si bien uno puede asumir que cada número vale lo mismo que representa este, el nueve vale nueve puntos y el cinco vale cinco por ejemplo. Hay otras cartas cuyo valor no está definido por su número, básicamente porque no tienen un número en primer lugar.

Se trata de las letras J, Q y K, las cuales tiene un valor invisible de 10 puntos por carta, pero todavía hay otra carta que vale más de lo que parece, y esa es al as. El as es muy peculiar, este puede tener dos valores contrarios a lo que representa su número, pudiendo valer 1 punto o 11 puntos.

El cuánto vale depende de la conveniencia del jugador, si tienes dos J y un as esto podría equivaler a 31 o a 21. Ahí está la magia del as, su versatilidad en el juego.

Las mecánicas del juego

Es hora de desentrañar el juego desde dentro, mecánica por mecánica explicando su significado y lo que estas aportan al juego. De esta forma también ayudando a aclarar las bases del mismo.

Crupier, mesa y asientos

La mesa usada para jugar al Blackjack está diseñada exactamente para esto, en ella se delimitan las zonas del juego para cada participante. Además de indicar las normas básicas para los primerizos o que necesitan de una refrescada.

Otra cosa que caracteriza a la mesa de Blackjack es su forma, siendo esta la de un abanico donde los jugadores se sientan en la zona curva mientras que el crupier en la zona recta. Esta posición le permite gestionar las manos desde una posición universal y actuar como el representante de la banca.

El máximo de jugadores por mesa es de 7 simultáneos.

Ronda de apuestas

Las apuestas son parte fundamental del Blackjack, para siquiera poder participar hay que apostar al inicio. Esta apuesta debe coincidir con los valores previamente establecidos de apuesta máxima y mínima establecida por la mesa.  Este límite puede variar todo el tiempo, haciendo que no exista un valor promedio o aproximado de las apuestas máximas y mínimas.

Antes de jugar la apuesta debe ser hecha al depositar las fichas correspondientes al total de la apuesta en la mesa frente al jugador.

Repartición de las cartas

Al cerrar el turno de las apuestas se reparten las cartas. Dos para cada jugador, una por una y mostrando el valor de estas, mientras que la banca solo recibe una carta.

El orden de reparto es circular, comenzando por el que se encuentre más cerca a la izquierda del crupier.

Asegurar mano

Esto es opcional, una opción arriesgada pero que puede traer muchos beneficios, consiste en apostar por que la banca obtendrá una jugada de Blackjack con la segunda carta que obtenga.

Es posible acertar, solo que poco probable. En tal caso de acertar se pega 2 a 1, teniendo en cuenta que esta es una apuesta aparte de la inicial y debe ser correspondiente al total de la mitad de dicha apuesta.

Los turnos

Siguiendo el orden que tuvieron a la hora de repartir las cartas, cada jugador tiene tres opciones que tomar en su turno. El primero es dividir, solo permitido si las dos cartas iniciales poseen el mismo valor exacto, pedir una carta para tratar de acercarse más al 21 o plantarse y no arriesgarse a superar el valor máximo. Ello confiando en que la mano es suficiente para ganar.

Dividir o separar cartas

Dividir es una de las opciones del jugador, solo disponible cuando dos cartas tienen el mismo valor, pudiendo optar  por dividir su mano, pasando a jugar dos en lugar de una sola.

La misma apuesta hecha en la primera mano se debe hacer en la segunda, entonces recibiendo una segunda carta en cada una de las separadas. En caso de obtener una carta igual a la primera se puede dividir un número máximo de veces determinado por el mismo casino.

Con una carta por cada mano dividida estas se juega independiente e individualmente, y si sumas 21 puntos con cartas de mano dividida no será considerado un Blackjack al cobrar.

Pedir cartas

Todos los jugadores pueden mejorar su jugada inicial si lo desean, solo deben pedir cartas extras al crupier, quien rápidamente las añadirá a la mano de quien las pidió.

El valor de las cartas se suma en una sola mano, la idea es conseguir sumar un 21 exacto si superar este número pues en tal caso la jugada no valdrá nada. En su defecto lo mínimo que debe tratar todo jugador es acercarse lo más posible al 21.

Plantar

Es la forma en que el jugador expresa querer cerrar su turno, de esta forma no pide ninguna carta, conservando las que posea en ese momento.

Se puede plantar habiendo pedido cartas adicionales o no. La suma de las cartas al momento de plantar será la suma final luego de que todos hayan terminados sus turnos.

El turno del crupier

Al haber acabado todos, la banca juega con el crupier como representante, sacando una segunda carta para conocer el resultado final de la partida, luego de esto se repite el proceso completo cada partida.

La banca puede plantarse si desea, pero siempre deberá coger una carta extra si las que tiene suman menos de 16 puntos, y si sobrepasa 21 será anulada al igual que con los otros jugadores.

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